Ir al contenido principal

Todo lo que debes saber sobre un Music Manager

Hoy en día también los artistas deben saber ponerse muchos sombreros. 

Además de hacer música, los nuevos artistas suelen ser sus propios publicistas, sellos, diseñadores gráficos... Sin embargo, en un momento determinado, todo esto se vuelve demasiado trabajo para el propio artista por lo que se ve obligado a delegar algunas de estas responsabilidades, generalmente  un manager (en un primer momento. Y es que buena parte del trabajo que acompaña a cualquier proyecto musical exitoso es coordinar el equipo del artista, supervisar estructuras legales complicadas y realizar un seguimiento de todas las cifras, desde el Social Media y emisiones en distintos medios de comunicación y streaming, hasta el flujo de efectivo  y los ingresos directos e indirectos. Sin embargo, mientras cuidan el día a día, los managers deben también aspirar a una constante mejora: construir relaciones, anticipar problemas y desarrollar estrategias a largo plazo y partnerships con otras áreas de negocio. Gestionar a un artista significa también hacer malabarismos con docenas de sombreros a la vez.

El papel del mánager
El mánager desempeña un papel único en la vida de un artista. Todos los demás partners se benefician  de la parte del negocio que les afecta: el agente de conciertos no ganará dinero con los servicios de streaming; el editor del disco es probable que no participe en los beneficios de una gira. Los managers, por otro lado, ganan un porcentaje fijo en los ingresos de todos los artistas. Los contratos están estructurados de esa manera por una razón: la influencia que tienen lestos profesionales sobre las carreras de los artistas es enorme, y eso requiere una alineación completa de intereses.
Los mánagers dentro de la industria musical provienen habitualmente de muchos otros sectores de actividad (marketing, industria del ocio, sector servicios...) y generalmente ayudan a los artistas proporcionándoles, por ejemplo, dinero, experiencia, contactos en la industria o tal vez simplemente su entusiasmo y apoyo. Es posible que un mánager ya haya trabajado con anterioridad en la industria de la música como músico, agente, runner, etc.; puede que sea amigo de un artista desde sus primeros años o simplemente puede creer que el artista tiene el potencial necesario para "triunfar". Sin embargo, los mánagers son uno de los pocos representantes de artistas que no necesitan licencia para ejercer su profesión, no están regulados y no necesitan experiencia, a diferencia de otras profesiones, como abogados, agentes de bolsa o arquitectos (salvo en Francia, donde recientemente se ha conseguido comenzar a regular el acceso a la profesión y su correcta acreditación). En general, cualquiera puede llamarse de forma potencial a sí mismo mánager dentro de la industria musical. 

El manager como PR
En primer lugar, el mánager es el representante público de un artista. Contacta con los socios y filtra las ofertas entrantes en nombre del artista. Esta parte del trabajo implica tomar muchas decisiones pequeñas, y la mayoría de las veces los artistas no las conocen. Los artistas deben confiar en el criterio del manager, por lo que las relaciones entre ellos deben basarse en la confianza. Una sólida mentalidad de equipo es la base de cualquier acuerdo de management. Por ello el mánager es a menudo la persona más cercana que un artista tiene, aparte de la familia y los amigos.

El mánager como gestor de equipos
La segunda responsabilidad del mánager es construir y coordinar el equipo del artista, formado por socios independientes que trabajan en diferentes aspectos de la industria. Cada vez que los artistas avanzan hacia siguiente paso en su carrera, el manager debe considerar varias asociaciones clave. Esas asociaciones son necesarias para desbloquear nuevas fuentes de ingresos. Sin embargo, la gama de posibles ofertas y opciones puede ser casi infinita, por lo que deben tomarse decisiones importantes.
Tales decisiones tienen un efecto enorme y duradero en la carrera del artista. La mayoría de los acuerdos de asociación con otros partners (sellos, distribuidores, agencias de comunicación, agencias de booking...) son a largo plazo y tienen consecuencias directas e indirectas en el futuro del artista.  El rol del mánager es estudiar la idoneidad de estos acuerdos, apoyándose en distintos especialistas de cada sector.
Por ello la formación del equipo del artista es probablemente la parte que presenta un mayor desafío a la hora de manejar su carrera. Requiere fuertes habilidades de negociación, mentalidad estratégica y conocimiento profundo de la industria.

Eligiendo agentes y promotores
La industria en vivo está basada en la red: festivales, lugares y promotores locales forman un sistema descentralizado y fragmentado. Los mánagers trabajan muy de cerca con sus agentes y promotores, por lo que encontrar a las personas adecuadas para el trabajo es muy importante. Los contratos de los agentes son casi idénticos en toda la industria, ya que, la mayoría de las veces, el trato real es informal.
Las relaciones con los promotores se construyen sobre una base, a menudo, contractual. Los promotores se encargan del alquiler, logística y comercialización. En esencia, ellos son los responsables del recorrido, recolectando y distribuyendo la totalidad de los ingresos de la gira/tour. Por lo tanto, cuando se trata de acuerdos de promoción, los intereses de todas las partes deben protegerse y ponerse en papel.

La administración de las pequeñas cosas
La realidad es que la naturaleza de la gestión es mantener en constante movimiento. Los mánagers se encargan de la mayoría de las tareas administrativas diarias relacionadas con la carrera de un artista. Contabilidad, cash flow... dirigen la micro empresa que supone ser artista. Además de eso, los mánagers siempre tienden a llenar los vacíos. Cuando la carrera del artista aún está en sus primeros pasos, programan lanzamientos, gestionan el stand de merchandising, organizan sesiones de video... 

Manager y artista: una relación de confianza (y contractual)
La relación entre mánager y artista debe ser, ante todo, una relación de confianza. Por ello, antes de redactar un contrato de colaboración, tanto el artista como el mánager deben hacer un balance de lo que cada uno de ellos espera obtener al entrar en esta relación, y lo que cada uno espera ceder en este acuerdo. Algunos elementos importantes de la relación que deben decidirse y las preguntas que deben responderse antes de redactar un acuerdo incluyen:
  • ¿Qué aporta el mánager a la mesa que sea de valor para el artista? 
  • ¿Qué espera el mánager de la relación con tu artista? ¿Qué pasa si el artista decide que la música no es lo que esperaba y finaliza su carrera?
  • ¿Qué debe esperar un artista de su relación con el mánager? ¿El mánager está dedicando su atención a otros artistas?
  • ¿Cuáles son las responsabilidades del mánager hacia el artista?
  • ¿Cuáles deberían ser las responsabilidades del artista con respecto al mánager?
Teniendo en cuenta lo que está en juego en esta relación, es crucial que el acuerdo comercial entre un mánager y un artista se fije por escrito. Los contratos escritos son vistos como una necesidad indispensable en todas las demás áreas de negocio, pero en no pocas ocasiones las innumerables relaciones entre artistas y mánagers se basan simplemente en un acuerdo de intercambio por lo que no hay razón para que no ver a la industria musical como al resto de sectores.


Duración de la relación
La duración estándar del contrato de management es de tres años, aunque puede variar de 2 a 5 años caso por caso. La mayoría de los contratos también incluyen una cláusula "Sunset". La mayor parte del trabajo de gestión se realiza antes de la publicación de un trabajo, mientras que los flujos de efectivo se generan al final del ciclo, una vez se ha explotado este producto. Los artistas suelen realizar una gira  después del lanzamiento del álbum y tras la implementación de la estrategia promocional. Por lo tanto, la cláusula "Sunset" permite al mánager obtener una parte de los ingresos del artista después de que expire esa relación contractual (suele extenderse hasta los 18-24 meses después de la finalización de la relación).

El negocio de la música es una gran industria en la que se puede trabajar, pero para ser un buen mánager se requiere honestidad y determinación alrededor de la pasión por la música. Es enormemente competitivo pero, a su vez, puede ser una de las carreras más satisfactorias y, en ocasiones, económicamente gratificantes.




Comentarios